El Registro Público de Comercio muestra que Román Lizárraga fue socio de Ricardo “Pity” Velarde, aunque dejó la empresa en 2015; la alcaldesa negó que actualmente exista esa relación.
EUSKERA
Mazatlán, Sin.- Román Lizárraga Quintero, esposo de la presidenta municipal de Mazatlán, Estrella Palacios Domínguez, sí tuvo participación como socio en una empresa junto con Ricardo “Pity” Velarde Cárdenas, de acuerdo con documentos del Registro Público de Comercio.
La información contradice la declaración que hizo la alcaldesa el pasado 8 de septiembre, cuando aseguró que su esposo no es socio del empresario mazatleco y calificó como falsas las versiones sobre una relación empresarial entre ambos.
Los registros consultados señalan que Lizárraga Quintero fue uno de los socios fundadores de Operadora La Movida Sí Me Gusta, S.A. de C.V., sociedad creada en diciembre de 2011 y registrada en febrero de 2012.
En esa empresa también aparecía Ricardo Velarde, además de otros accionistas. La compañía está relacionada con la operación de los restaurantes El Muchacho Alegre en Mazatlán.
Sin embargo, los mismos documentos establecen que Román Lizárraga dejó de formar parte de la sociedad en enero de 2015, cuando vendió sus acciones junto con otros accionistas.
La operación fue aprobada por los socios y posteriormente quedó registrada. Para marzo de 2016, el capital de la empresa estaba dividido entre Ricardo Velarde y Jorge Armando Lizárraga Angulo, con la mitad de las acciones para cada uno.
Es decir, los documentos muestran que el esposo de la alcaldesa sí fue socio de Velarde, pero también que ya no tenía participación en esa empresa desde 2015.
Después de que se difundiera información sobre las investigaciones financieras relacionadas con Velarde, Estrella Palacios negó que su esposo mantuviera una sociedad con el empresario.
La presidenta municipal también afirmó que las cuentas bancarias de ella y de su esposo permanecen activas y aseguró que ninguno de los dos está bajo investigación.
Palacios señaló que su esposo envió una carta de derecho de réplica al periodista que difundió la información.
Por otra parte, los expedientes revisados sobre las acciones de la Unidad de Inteligencia Financiera no muestran que las cuentas de Román Lizárraga hayan sido bloqueadas. Las medidas conocidas públicamente alcanzaron a Ricardo Velarde, su esposa Natalia García Rocha y varias empresas relacionadas con el empresario.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó el 8 de septiembre que la UIF presentó una denuncia contra Velarde ante la Fiscalía General de la República.
La investigación corresponde a las autoridades federales, que deberán determinar si existen irregularidades y posibles responsabilidades.
En el caso de Román Lizárraga, los documentos del Registro Público de Comercio permiten establecer que sí tuvo una sociedad empresarial con Ricardo Velarde, aunque esa participación terminó años antes de que su esposa llegara a la presidencia municipal de Mazatlán.
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