Bandadas de tordos de pecho amarillo reaparecen cada temporada fría en Durango como parte de su ruta migratoria, adaptándose a zonas arboladas y espacios urbanos.
Karen Pulido
Durango, Dgo. – Con la llegada del invierno, un visitante inconfundible vuelve a hacerse presente en distintos puntos de la ciudad: el tordo de cabeza o pecho amarillo, un ave migratoria que cada año sorprende por su colorido plumaje y por la cantidad de ejemplares que se concentran en zonas urbanas.
La especie que se observa en Durango corresponde al tordo cabeza amarilla (Xanthocephalus xanthocephalus), un ave originaria de Norteamérica que migra hacia el sur durante los meses más fríos. Su cabeza y pecho de color amarillo brillante, contrastados con el cuerpo oscuro, lo hacen fácilmente identificable, especialmente cuando se agrupa en grandes bandadas.
Estos tordos llegan a la ciudad como parte de su desplazamiento invernal en busca de climas más templados, alimento disponible y espacios seguros para descansar, condiciones que encuentran en Durango gracias a su altitud, su clima frío moderado y la presencia de áreas arboladas. Durante esta temporada es común observarlos en bulevares, camellones, parques y zonas con árboles altos, donde se posan para descansar o alimentarse.
En la ciudad, la presencia del tordo de pecho amarillo es más visible en bulevares y avenidas amplias con arbolado alto, donde las bandadas se concentran para descansar y alimentarse. Se les observa con frecuencia en zonas como los bulevares Domingo Arrieta, Felipe Pescador, Francisco Villa y De la Juventud, así como en áreas cercanas a parques, camellones y jardines urbanos.
Entre los árboles que más utilizan se encuentran álamos, fresnos, eucaliptos y pinos, especies frecuentes en vialidades principales y espacios públicos. Su presencia suele ser más notoria por las mañanas y al atardecer, cuando las bandadas se concentran en los árboles antes de continuar su actividad diaria.
El tordo cabeza amarilla es un ave gregaria, lo que significa que vive y se desplaza en grupo. Su dieta se compone principalmente de insectos, semillas y granos, por lo que también cumple un papel importante en el control de plagas y en el equilibrio ecológico de los entornos que visita.
Aunque en invierno se le observa con regularidad en la ciudad de Durango, esta especie no es exclusiva del estado. Durante su migración también recorre y se establece temporalmente en otras entidades del norte y centro del país, especialmente en zonas con humedales, campos agrícolas y ciudades con vegetación abundante.
Su estancia es temporal. Conforme las temperaturas comienzan a elevarse, los tordos de pecho amarillo continúan su ruta de regreso hacia el norte, donde se reproducen durante la primavera y el verano. Mientras tanto, su presencia se ha convertido en un rasgo distintivo del invierno duranguense y en una muestra visible de la riqueza natural que convive con la vida urbana.
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