Durango cerró 2025 con más personas trabajando, pero con un aumento de la informalidad y empleos de baja calidad, lo que mantiene como principal reto la creación de plazas formales y mejor pagadas.
EUSKERA
Durango terminó 2025 con un aumento en el número de personas ocupadas, siguiendo la misma tendencia del mercado laboral nacional. Sin embargo, los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía muestran que la principal preocupación sigue siendo la informalidad y la calidad del empleo.
A nivel nacional, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo reportó que en diciembre de 2025 había más de un millón de personas ocupadas adicionales respecto al año anterior, mientras que la desocupación se mantuvo en 2.4 %. En Durango el panorama fue similar: el estado cerró con una tasa de desempleo de 2.2 %, una reducción constante desde septiembre.
Pese a este avance, los indicadores evidencian que buena parte del empleo generado no es formal. Más de la mitad de la población ocupada en el país trabaja sin prestaciones ni seguridad social. En Durango, la informalidad ya supera el 54 %, una cifra mayor a la registrada un año antes.
Las cifras muestran que muchos de los empleos creados pertenecen a sectores donde predomina el trabajo informal, como el comercio, las actividades agropecuarias y los servicios de alimentos y hospedaje. En contraste, la industria manufacturera redujo su personal ocupado.
Otro punto crítico es el aumento de personas en condiciones laborales precarias: jornadas largas, ingresos bajos o pagos por debajo del salario mínimo. Aunque más personas encontraron trabajo, una parte importante lo hizo en empleos con poca estabilidad.
Las brechas entre hombres y mujeres se mantienen. La participación económica femenina bajó ligeramente y su tasa de desempleo fue mayor que la de los hombres. Además, las mujeres enfrentan niveles más altos de informalidad.
Especialistas del sector laboral señalan que el reto ya no es solo generar empleos, sino mejorar su calidad. Advierten que, mientras las cifras del IMSS muestran reducción del empleo formal, la ENOE indica menor desempleo, lo que apunta a un crecimiento del trabajo informal.
Para 2026, el desafío para Durango es avanzar hacia empleos formales, mejor pagados y con seguridad social, y generar condiciones que atraigan inversión y permitan crear plazas estables. Según estimaciones de especialistas, el estado necesitaría generar alrededor de 12 mil empleos formales al año para responder al crecimiento de su población económicamente activa.
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