El arzobispo advirtió que la violencia refleja la grave situación de inseguridad que amenaza a las familias de todo el país.
Karen Pulido
Durango, Dgo.- El arzobispo de Durango, Faustino Armendáriz Jiménez, alzó la voz tras el asesinato del presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, y pidió que se atiendan a fondo los problemas de inseguridad que aquejan al país, como los retenes, el despojo y las amenazas que enfrentan muchas comunidades.
Lamentó profundamente el crimen y expresó su preocupación por la creciente violencia en México. Señaló que hechos como este reflejan la gravedad de la situación que atraviesa el país, donde la inseguridad se ha convertido en una amenaza constante para las familias mexicanas.
El arzobispo destacó que las familias mexicanas lo único que desean es vivir en paz: “En cualquier parte hay peligro, México es un país lamentablemente violento, por eso debemos tomar precauciones, especialmente viajar de día.” “Queremos paz para nuestras familias, paz para nuestras comunidades, paz para México.”
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